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Aprender a tocar el instrumento de cuerda frotada más pequeño en un centro oficial

Publicado por , el 04/09/2018 Blog > Música > Violín > Cómo Aprender a Ser Violinista en el Conservatorio

«No consigo entender si es su hijo el que está haciendo progresos con el violín o si simplemente somos nosotros, que nos estamos acostumbrando» – Sommerset Maugham.

El violín tiene fama de ser uno de los instrumentos más difíciles de aprender. Los alumnos deben pasar muchas horas practicando para adquirir ciertas bases y todavía muchas horas más para conseguir dominarlo. Y los que quieren aprender desde casa se tienen que enfrentar muchas veces a un problema: que el ruido moleste a los vecinos.

Pero también existe una alternativa: aprender en una escuela o en un conservatorio de música.

Quizás el violín no sea uno de los instrumentos más populares entre los jóvenes, pero aun así sigue fascinando a muchos. En este artículo te explicamos cómo puedes aprender a tocar el violín en un conservatorio, la opción ideal para quienes buscan una formación oficial reglada y quieren iniciar su carrera en el mundo de la música.

¿Qué es un Conservatorio y cómo me puede servir para aprender a tocar el violín?

Antes de nada debemos empezar por lo más básico: ¿qué son los conservatorios? Los conservatorios de música son establecimientos públicos de enseñanza musical que cuentan con tres ciclos o etapas de estudios (establecidas por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte) que otorgan tres titulaciones diferentes.

Aprender a leer partituras es esencial en el mundo de la música. Descubre el solfeo de la mano de grandes profesionales.

  • El Grado Elemental, al que se accede con una edad mínima de ocho años tras realizar una prueba de aptitud.
  • El Grado Profesional, al que se accede también tras superar una prueba de acceso para medir el nivel instrumental y de lenguaje musical de los alumnos en materia de ritmo, entonación, teoría y dictado musical.
  • El Grado Superior, al que se accede tras superar de nuevo una prueba de acceso con distintas características: composición musical, lectura de partituras, una prueba instrumental o una prueba de escritura y presentación (en el caso de cursar una especialidad no instrumental).

La duración de cada Grado no es igual. Si bien las Enseñanzas Elementales tienen una duración de cuatro años (organizados en dos ciclos de dos cursos cada uno), las Enseñanzas Profesionales constan de seis cursos, y las Enseñanzas Superiores, por último, tienen un total de cuatro cursos.

Tras la superación de cada grado, los alumnos obtienen una titulación oficial. De hecho, el certificado de Grado Superior equivale a una licenciatura o título universitario.

En España tenemos la suerte de contar con Conservatorios de Música (de distintos Grados) en casi todas las ciudades o núcleos urbanos.

Los primeros diez cursos (que constituyen el Grado Elemental y el Profesional) están pensados para que los alumnos reciban la formación instrumental necesaria. Para ello, cursan asignaturas muy diferentes y completas, como conjunto instrumental, coro, lenguaje musical, armonía, música de cámara, orquesta, composición, fundamentos de composición, improvisación, literatura e interpretación en el instrumento musical, acompañamiento, y un larguísimo etcétera.

Al igual que ocurre en los colegios e institutos, estas asignaturas están dividas en materias troncales, específicas (dependiendo de la modalidad elegida por el alumno) y optativas.

En el Grado Superior, los alumnos se pueden especializar en materias como composición, pedagogía musical, dirección de orquesta, etc.

Como ves, aprender a tocar el violín en un conservatorio no es únicamente una forma de disfrutar con la música y los instrumentos, sino que se trata de una formación pensada para formar músicos profesionales. De hecho, durante sus estudios, pese a que los alumnos tienen un instrumento principal, aprenden también a tocar otros: piano, guitarra, contrabajo, gaita, flauta travesera, oboe, etc.

De hecho, entre las especialidades instrumentales ofertadas en los conservatorios encontramos: acordeón, arpa, clarinete, contrabajo, flauta de pico, gaita, guitarra, oboe, percusión, saxofón, trombón, trompa, trompeta, tuba, viola, violín y violonchelo, por ejemplo.

¿A qué esperas para ser miembro de una orquesta? ¿Te gustaría participar en un concierto de música?

Por otra parte, aprender a tocar el violín en un conservatorio te servirá para adquirir una buena base e incluso descubrir el solfeo, que te permitirá leer partituras de música como si de un libro se tratase.

Por qué aprender a tocar el violín en el conservatorio

Famosos por su carácter estricto y riguroso, los conservatorios de música son los lugares por excelencia para aprender a tocar el violín (o cualquier otro instrumento).

Las plazas suelen ser muy limitadas y, como ya hemos mencionado, se ajustan a la superación de una prueba de acceso para cada uno de los Grados formativos.

En los conservatorios, lo primero que aprendemos es solfeo, que nos permite entender la música en su totalidad y conjunto, lo que luego nos permitirá no solo tocar con más facilidad, sino también componer e incluso improvisar, unas competencias clave en el mundo de la música.

De hecho, el solfeo es clave: nos permite comprender la teoría musical, las gamas, los acordes, cada una de las notas, estimula nuestro oído musical, etc.

A lo largo de su formación musical, los estudiantes deben superar distintas pruebas y exámenes, lo que les obligará a trabajar de manera intensa y regular.

Por otra parte, los conservatorios ofrecen una formación íntegra a un precio más asequible que las clases particulares a domicilio o los cursos en escuelas de música.

Para que te hagas una idea, el precio de cada curso completo en primera matrícula de Grado Superior en cualquier ciudad de Andalucía es de 430€ (a lo que debemos añadir, por ejemplo el precio de las tasas o las pruebas de acceso, por ejemplo).

Si piensas que las clases particulares de violín tienen una tarifa media por hora de 21€, todo un año de clases nos cuesta fácilmente más de 1000€.

El conservatorio es además el lugar ideal para crear un vínculo social con otros apasionados de la música; muchos de ellos futuros músicos profesionales.

Imagínate que conoces a un director de orquesta que busca un violinista que trabaje con él… ¡Puede ser una oportunidad estupenda!

¿Quieres que tus hijos aprendan a tocar un instrumento? ¿Cuándo podemos empezar a tocar el violín?

La música es un arte que se vive en grupo, algo que quizás no permiten las clases particulares a domicilio. Otra forma de aprender en grupo es recurriendo a las clases de violín en asociaciones.

Cómo inscribirse en un conservatorio de música

El Grado Elemental del Conservatorio de Música está abierto para niños y niñas a partir de 8 años (o los que los cumplan en el año natural correspondiente al curso). Para que te hagas una idea, un alumno que empiece el Grado Elemental a los 8 años (en 3º de primaria) y consiga aprobar cada curso a la primera, terminará a la par el Grado Elemental y Primaria.

Estos primeros cursos están pensados para que los niños se inicien en el mundo de la música, descubran la práctica instrumental y el lenguaje musical.

¿Y qué hay que hacer para inscribirse en el conservatorio más cercano? Para empezar, hay que superar una prueba de acceso correspondiente para cada una de las titulaciones (Elemental, Profesional o Superior). Dependiendo del conservatorio, estas pruebas se calificarán como «Apto» o «No Apto», o con una nota numérica. A partir de estos resultados se distribuirán las plazas disponibles (y limitadas) del centro. Una vez superada la prueba y concedida la plaza, el alumno no tendrá más que pagar las tasas correspondientes y cumplimentar los formularios de matrícula.

Debes tener en cuenta que la oferta de los conservatorios varía en función de la Comunidad Autónoma. Y, si bien podemos encontrar conservatorios con oferta de Grado Elemental e incluso Profesional en bastantes núcleos urbanos, los Conservatorios de Grado Superior suelen estar presentes únicamente en ciudades grandes.

Para que te hagas una idea, en España contamos con un total de 23 Conservatorios Superiores de Música, todos ellos en ciudades como: Madrid, Barcelona, Castellón, Córdoba, Vigo, A Coruña, Navarra, Oviedo, Santa Cruz de Tenerife, Zaragoza, Salamanca, Sevilla o Alicante.

No todos se pueden dedicar de manera profesional a la música. Para ser director de orquesta, por ejemplo, hay que seguir una formación muy estricta y rigurosa, y superar unas pruebas extremadamente exigentes.

Nuestro mayor consejo para los estudiantes de violín en los conservatorios es que creen un grupo de música o intenten formar parte de alguna orquesta para explorar distintos estilos de música y crear vínculos con otras personas que comparten los mismos intereses.

Muchos conservatorios pierden a la mayoría de sus alumnos en el segundo ciclo del Grado Elemental. Además, aquellos que ofrecen también un Grado Profesional, suelen perder todavía más alumnos.

Como ya hemos dicho, las clases de los conservatorios son muy exigentes, y no todos están dispuestos a aguantar la presión y la disciplina que requiere esta formación.

Así, para los que prefieren aprender música sin formar parte de un conservatorio existen otras opciones, como las aplicaciones de violín, con las que aprendes a tocar a tu propio ritmo, de manera autodidacta.

El desarrollo de las clases de violín en un conservatorio

Una vez superadas las pruebas correspondientes (tras el estricto escrutinio de un selecto jurado), los alumnos empiezan las clases de música de los conservatorios en el mes de septiembre, como cualquier otro curso académico.

Si quieres que tus hijos aprendan música tienes que contar con el presupuesto necesario. Las clases de violín suponen toda una inversión.

En el primer ciclo, los más pequeños aprenden las bases de los estudios artísticos. El objetivo principal es que hayan empezado a conocer su instrumento, que tengan un buen equilibrio cuerpo-instrumento, que dominen la coordinación de ambas manos, que sujeten bien el arco, que sepan afinar el violín y que hayan aprendido a leer partituras (aunque sea de manera básica).

También deben saber cómo cuidar su instrumento de cuerda y deben haber aprendido a tocar en público algunas piezas, ya sea en solitario o acompañados.

En la segunda etapa, los alumnos van profundizando sus conocimientos y van adquiriendo ciertas técnicas (vibrato, pizzicato, col legno, etc.).

Musicalmente, en los conservatorios se hace especial hincapié en la teoría y en el aspecto estético de la música.

Durante la tercera etapa, los alumnos (que llegado este momento ya habrán estado tocando el violín desde hace unos 10 años), serán totalmente autónomos y habrán aprendido a interpretar piezas complejas con gran calidad.

Tras este pequeño recorrido por el aprendizaje progresivo de los conservatorios, entendemos por qué un alumno (a no ser que provenga de una familia de músicos, o que tenga un talento natural) no conseguirá adquirir un nivel plenamente profesional con el violín si aprende solo de manera autodidacta.

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